Mayday Parade

Hay muchas cosas que MAYDAY PARADE puede celebrar en estos días. El quinteto formado en Tallahassee, Florida, terminó recientemente una gira definitoria de su carrera que marcó dos décadas juntos, una que reunió a más de 70,000 fans en recintos con entradas agotadas para celebrar su histórico catálogo. Interpretaron un triunfante set en el escenario principal durante el 30º aniversario del Vans Warped Tour, un momento de círculo completo para una banda que se dio a conocer vendiendo CDs autoeditados en esos sofocantes estacionamientos hace casi 20 años. Su emblemático álbum debut, A Lesson In Romantics, cumplió 18 años, aún amado por sus sencillos icónicos como “Jamie All Over”, certificado platino, y “Miserable At Best”, certificado oro. Y el grupo lanzó Sweet, el primero de una serie de tres álbumes autoeditados que reafirmó lo creativamente energizados que siguen estando.
Ahora, con SAD, la segunda entrega de esa trilogía, Mayday Parade profundiza aún más en el matiz emocional que ha definido su trabajo durante tanto tiempo. El viaje emocional que se encuentra en canciones como “Under My Sweater”, “It’s Not All Bad” y “Promises” es el corazón palpitante de la banda, la razón por la que los fans usan con orgullo camisetas y sudaderas que dicen MAYDAY PARADE IS AN EMOTION como una insignia de honor. Es la brújula que ha guiado a la banda durante toda su carrera —especialmente durante este arco de tres álbumes—, empujándolos a perseguir la próxima gran idea, ya sea que llegue en una chispa repentina o que tome décadas para tomar forma por completo. Todo está en las canciones, y cuando es correcto, lo sabrás al escucharlo.





